
"Era Auryn, el signo de la Emperatriz Infantil, que hacía a los que lo llevaban representantes suyos. La Hija de la Luna le había dado poder sobre todos los seres y las cosas de Fantasía. Y mientras llevara ese signo, sería como si ella estuviera con él.
Bastián miró largo tiempo las dos serpientes, clara y oscura; luego volvió el medallón y encontró en el reverso una inscripción:
Haz lo que quieras."
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